Santiago Lange – Ingeniero Naval y Regatista – Una pasión por el yachting

Padre y navegante privilegiado

No son muchos los que tienen el privilegio de poder competir en sus 6º Juegos Olímpicos. Santiago Lange, más conocido como Santi, ingeniero naval y regatista, es uno de esos afortunados que han dedicado su vida a una actividad que disfruta con pasión. Diseñador de los veleros Optimist Lange, ganadores en 7 ocasiones de la Copa del Mundo, construidos en Argentina, Dinamarca y USA. Tiene en su haber, cuatro campeonatos del mundo, tres en la clase Snipe, en los años 1985, 1993 y 1995 y uno en la clase Tornado en 2004; dos medallas de bronce olímpicas, en clase Tornado,  en Atenas 2004 y Pekín 2008; dos medallas de plata en los Juegos Panamericanos, años 1983 y 1987; dos veces fue ganador en el Campeonato Europeo World Cup, años 1982 y 1983; dos veces obtuvo el Trofeo Su Alteza Real Princesa Sofía, años 1986 y 1987 y seis veces fue campeón sudamericano en diversas clases, 1978, 1985, 1989, 1996 y 1999. También participó en la Copa América 2013, como caña en el equipo Artemis Racing, en San Francisco.
Tampoco son muchos los que tienen el privilegio de competir olímpicamente junto a sus hijos. En efecto, este año 2016, sus hijos Yago y Klaus Lange, van a competir en Río, en sus primeros Juegos Olímpicos. Un sueño hecho realidad. A ellos les resulta increíble haber logrado alcanzar este objetivo, su participación en Juegos Olímpicos, en tan pocos años.

Nuevo desafío - Categoría olímpica mixta

Santi va a inaugurar, en estos Juegos, la categoría olímpica mixta, ya que competirá junto con una mujer, Cecilia Carranza.
Reconoce que está intentando formar un equipo con ella. Hace dos años que navegan juntos y al principio le costó acostumbrarse a las limitaciones físicas de su compañera, con relación a su anterior acompañante, Camau. Lo vive como un nuevo desafío  muy especial, en esta campaña olímpica. Competirá con un catamarán en la clase Nacra. Explica que es un barco muy rápido, es la clase más rápida de los Juegos Olímpicos, similar al Tornado, con el que corría antes, un poco más chico, muy agresivo y dinámico. Si bien él personalmente preferiría el windsurf, con el cual nunca pudo correr o la embarcación con la que corren sus hijos. Pero, nos dice Santi, que ya para él, esa clase le resulta demasiado agresiva. La clase Nacra, en la que participa actualmente, explica, también es muy dinámica, ágil y divertida.

Yago y Klaus Lange - Sus hijos navegantes

Sus hijos compiten en la clase 49er, que es como un windsurf con alas. Yago y su hermano corren colgados del trapecio. Es extremadamente dinámica y agresiva. Esta clase está en los Juegos Olímpicos desde el año 2000, por lo cual, los demás competidores cuentan con mucha experiencia, siendo el nivel muy competitivo.
Cuando tenía 8 años, Yago vivió una magnífica experiencia, ver competir a su padre an los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. También lo acompañó a los siguientes Juegos en Sidney.
Si bien Yago asocia a su padre con la ¨vela¨, él personalmente empezó a competir tarde. A los 10 años lo intentó un par de veces, pero no le gustó, sus amigos practicaban otros deportes como football o rugby. Recién a los 20 años y por una casualidad, comenzó a interesarse. Estaba estudiando en Europa y consiguió un trabajo a través de la náutica. Y una vez que arrancó como navegante, ya nunca más lo abandonó. De todos modos, Yago reconoce que,  aunque empezó a competir tarde, siempre tuvo mucha conexión con el agua, a través de las distintas actividades que realizaba como el surf o las lanchas y que compartía con su hermano Klaus. Es algo que innegablemente les es innato. Lo llevan en la sangre. No obstante ello, también se puede pertenecer a la familia Lange y no ser náuticos, como nos cuenta Yago, riéndose un poco de ellos mismos, ya que tiene otros dos hermanos mellizos, que están entre él y Klaus, con aficiones totalmente diferentes, son músicos y artistas.

Una familia navegante rumbo a Rio - Juegos Olimpicos 2016

La idea de participar los tres juntos en los Juegos Olímpicos de Rió, nació hace unos años. Santi Lange estaba trabajando en San Francisco, en la Copa America 2013, cuando recibió una llamada por Skype de Yago y Klaus, diciéndole que tenían decidido ir juntos a los Juegos. Como el proyecto, aunque fantástico, le pareció demasiado ambicioso u optimista, les advirtió, que al ser hermanos, difícilmente pudieran competir juntos, porque se iban a pelear. Su primer impulso fue ayudarlos como entrenador, en el primer campeonato del mundo en el que participaron, Marsella 2013. Así lo hizo y lo disfrutó mucho, pero en el verano se dió cuenta, que como entrenador de sus hijos iba a sufrir mucho, se ponía muy nervioso, no era su mejor rol, así que decidió hacerse a un lado, decisión que hoy en día, considera fue muy acertada, ya que sus hijos han formado un gran equipo de trabajo y él solo los ayuda, desde afuera, cuando se lo piden. Sus hijos están viviendo su propia historia, su vida. Está feliz de compartir con ellos los días previos a los Juegos, de recorrer ese camino de preparación juntos, que es muy lindo e interesante. Este camino previo es el importante porque, en realidad los Juegos Olímpicos no duran más de 7 o 10 días.
Aún no conocen el orden de la participación en los Juegos, si primero debuta Santi o sus hijos. Recuerda divertido el Mundial de Santander del año 2014, sus hijos habían terminado antes que él, no les había ido del todo bien y habían tenido algunos roces. A él y a su compañera Cecilia, les había ido inesperadamente bien, y tenían la posibilidad de correr la Medal Race, cuyos puntos valen doble, jugándose la posibilidad de subir al podio. No obstante ello, estuvo reunido con sus hijos charlando y aconsejándoles hasta el momento mismo de iniciar su regata. Estas son las situaciones maravillosas que les regala la vela, participar junto a sus hijos, compartir con ellos su pasión.

La Vela - Su Pasión

Y exactamente es una pasión, la vela no es un deporte ni sencillo ni económicamente muy accesible, todo lo ganado fue invertido en este deporte, lo vive como amateur, habiendo recorrido, estos últimos años, tiempos maravillos.
Si tuviera que elegir entre los Juegos Olímpicos, del Mundo u otros campeonatos profesionales o de aficionados, nos cuenta que todas ellas son competencias enriquecedoras. Prefiere la competencia olímpica, por ser no sólo la fórmula uno de la navegación, sino también porque el hecho de representar al país. Tiene ese plus agregado que es todo un desafío, conlleva un alto grado de responsabilidad de gran significado emocional. Pero también estar en una copa America o en una vuelta al mundo, es fantástico. Cada una de estas competencias son una megaempresa, donde participan 200 personas de 40 países, brindan la posibilidad de reunirse con los mejores diseñadores y los mejores deportistas y de tomar decisiones junto a ellos. La oportunidad de estar compartiendo una mesa con German Frers o Juan Kouyoumdjian, que son argentinos y de excelencia, eminencias en el diseño de barcos, son experiencias únicas. Cada competencia tiene sus aspectos lindos, interesantes. La vela es un deporte fantastico y de mucha longevidad que aporta experiencias únicas y enriquecedoras.
En una Copa America donde participan barcos impresionantes, siempre está el anhelo de formar un equipo argentino. Si solo dependiera del talento y la capacidad de los argentinos, no tiene dudas de que podríamos formarlo, pero se requieren otros ingredientes, tales como una inversión económica muy fuerte.

Enfermedad que debió enfrentar

Unos meses atrás, Santi Lange debió enfrentarse a lo más duro de su carrera, un cancer, aunque asegura que no fue tan grave y como lo que no mata fortalece, lo considera solo una adversidad, que lo ayudó a revisar aspectos de su vida, a estar más cerca de sus hijos Teo y Borja que viven en Barcelona, o a vivir una semana extraordinaria, como cuando sus otros dos hijos clasificaron para Rio. En una palabra, la enfermedad superada fue solo una piedra en su camino. En estos momentos está ansioso por seguir recuperándose físicamente y llegar lo mejor posible a Rio, con posibilidad de medalla.

Yago y la Bahía de Guanabara

Yago Lange acaba de competir con excelentes resultados en el mundial de 49er en San Isidro, y ahora deberá ir en agosto a la Bahía de Guanabara, que como postal es extraordinaria, pero al estar en ella, está muy sucia, todo depende de las corrientes. Ojalá que la náutica sirva para hacer de la Bahía de Guanabara una cancha de regatas magnifica e impecable. Aunque lamentablemente no se podrá ver en los Juegos, ya que los trabajos están bastante atrasados.
Durante los Juegos Santi Lange y sus dos hijos no podrán alojarse en la Villa Olímpica porque les queda lejos de la Bahía. De todas formas, ya realizaron varios viajes a Rio para estar más adaptados, más cómodos. Estuvieron viviendo cerca del Yacht Club y de Marina da Gloria. Su idea es vivir alejados de la Villa Olimpica ya que para ellos es muy bueno para poder abstraerse.

Presión o Ventaja

Tanto Yago como Klaus no piensan que el hecho de ser hijos de Santi vaya a ejercer una presión sobre ellos. Por una parte ya están muy acostumbrados, ha sido siempre su realidad desde que empezaron a competir y por otra, están felices de ello, lo sienten más una ventaja deportiva que una presión negativa. Les ha dado conocimientos y contactos. Si tienen a veces problemas con su padre, es sólo como lo tiene cualquier hijo con su padre, son temas a tratar internamente.
Siendo que la vela es un deporte de gran exigencia física y mental, los tres trabajan mucho ese aspecto con el entrenador Daniel Bambicha.

Políticas deportivas de largo alcance

En cuanto a las expectativas que tienen con relación al nuevo gobierno en el país, Santi está muy conforme y tranquilo con la existencia del Enar. Estima que es una ventaja que sea un ente apolítico dedicado al deporte de alto rendimiento. Al nuevo Secretario de Deportes, el ¨colorado¨ Mac Alister, le pediría que con relación al deporte de alto rendimiento, planificara políticas de largo alcance, a 15 años.
Agrega además, que en el país existe una sólida estructura de clubes, única en el mundo, que ha mantenido una sociedad muy deportista en distintas disciplinas, así como ha alentado los talentos de los deportistas.
De esta forma finaliza el extracto de esta extraordinaria conversación que el diario La Nación mantuvo con Santiago y Yago Lange el día 29 de diciembre de 2015, realizada por el periodista Sebastian Fest.
Solo nos queda expresar nuestra admiración para con esta familia de navegantes, especialmente para con Santiago Lange, ejemplo de deportista de élite. Su vida ha sido y es espectacular y como él mismo sostiene, siempre regala opciones.

 

Foto: Marine Media Group / Mariano Arias

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